En nuestra vida cotidiana estamos rodeados de letras, palabras, oraciones y textos que tienen un significado. ¿Por qué no tomar en cuenta la experiencia que tienen los niños con esos símbolos al momento de comenzar la enseñanza formal de la lectura? Erróneamente se cree que los niños aprenden a leer en Primero Básico. Según esta consideración, los niños no serían capaces de interpretar los símbolos con los que viven y experimentan cotidianamente, y por otra parte, la educación preescolar dejaría de lado el proceso de enseñanza de la lectura.
Claramente, esta postura está equivocada, ya que numerosas investigaciones prueban que los alumnos traen infinitas experiencias con el medio que son la base para el aprendizaje de la lectura. Por otra parte, muestran también que una estrategia de aprendizaje que sólo se centra en el primer ciclo básico es insuficiente, ya que el trabajo en programas preescolares es determinante para el aprendizaje lector del primer año básico, siendo a la vez decisivo para el resto de la etapa escolar básica.
Tomando en cuenta la rica experiencia que traen los alumnos acerca de lo impreso, según expone Paz Baeza en uno de sus textos, "la alfabetización inicial es un proceso mediante el cual el niño construye los conceptos sobre las funciones de los símbolos (letras y números) y del material impreso. Este conocimiento está basado en las experiencias lingüísticas significativas facilitadas por interacciones con adultos y con el medio."
Toda la experiencia que trae el alumno y el contacto permanente que éste tiene
con lo impreso, nos conduce a reflexionar acerca de la continuidad de este proceso. No existe por tanto un momento determinado para comenzar la enseñanza de la escritura, y tampoco un momento en que se termina. Empieza con el nacimento y cada vez se va perfeccionando y adquiriendo niveles progresivamente más complejos. Lamentablemente esta progresión se ve interrumpida por el paso del preescolar a la educación escolar. No existe una continuidad entre ambos proyectos. Por esta razón, Luis Bravo propone integrar la educación pre-escolar con Primero Básico realizando programas de contenidos en conjunto.
Para llevar a cabo los aspectos mencionados anteriormente y lograr en los alumnos una exitosa alfabetización inicial, el educador debe involucrar a los alumnos en la lectura y en la escritura desde el primer día de clases, debe crear un ambiente textualizado, que el lenguaje escrito sea una parte funcional e importante del aula e involucrar a los niños en juegos y actividades en los cuales el lenguaje escrito funcione para lograr determinados objetivos.
Reflexionando, queda claro que es fundamental que los alumnos se involucren e interactúen con lo impreso, en un ambiente contextualizado. De esa manera lograrán una adecuada alfabetización, logrando también un excelente rendimiento en toda la educación escolar.
Bobliografía:
Baeza, Paz, "¿Qué se entiende hoy por alfabetización inicial?"
Bravo, Luis, "La alfabetización incial: un factor clave del rendimiento lector"
Claramente, esta postura está equivocada, ya que numerosas investigaciones prueban que los alumnos traen infinitas experiencias con el medio que son la base para el aprendizaje de la lectura. Por otra parte, muestran también que una estrategia de aprendizaje que sólo se centra en el primer ciclo básico es insuficiente, ya que el trabajo en programas preescolares es determinante para el aprendizaje lector del primer año básico, siendo a la vez decisivo para el resto de la etapa escolar básica.
Tomando en cuenta la rica experiencia que traen los alumnos acerca de lo impreso, según expone Paz Baeza en uno de sus textos, "la alfabetización inicial es un proceso mediante el cual el niño construye los conceptos sobre las funciones de los símbolos (letras y números) y del material impreso. Este conocimiento está basado en las experiencias lingüísticas significativas facilitadas por interacciones con adultos y con el medio."
Toda la experiencia que trae el alumno y el contacto permanente que éste tiene
con lo impreso, nos conduce a reflexionar acerca de la continuidad de este proceso. No existe por tanto un momento determinado para comenzar la enseñanza de la escritura, y tampoco un momento en que se termina. Empieza con el nacimento y cada vez se va perfeccionando y adquiriendo niveles progresivamente más complejos. Lamentablemente esta progresión se ve interrumpida por el paso del preescolar a la educación escolar. No existe una continuidad entre ambos proyectos. Por esta razón, Luis Bravo propone integrar la educación pre-escolar con Primero Básico realizando programas de contenidos en conjunto.
Para llevar a cabo los aspectos mencionados anteriormente y lograr en los alumnos una exitosa alfabetización inicial, el educador debe involucrar a los alumnos en la lectura y en la escritura desde el primer día de clases, debe crear un ambiente textualizado, que el lenguaje escrito sea una parte funcional e importante del aula e involucrar a los niños en juegos y actividades en los cuales el lenguaje escrito funcione para lograr determinados objetivos.
Reflexionando, queda claro que es fundamental que los alumnos se involucren e interactúen con lo impreso, en un ambiente contextualizado. De esa manera lograrán una adecuada alfabetización, logrando también un excelente rendimiento en toda la educación escolar.
Bobliografía:
Baeza, Paz, "¿Qué se entiende hoy por alfabetización inicial?"
Bravo, Luis, "La alfabetización incial: un factor clave del rendimiento lector"
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